Experiencias diferentes viajando en tren

De todos los medios de transporte, el tren siempre ha tenido algo especial para mí. No se trata sólo de la comodidad, de la rapidez o de poder llegar al centro de la ciudad. La experiencia de viajar en tren te permite además disfrutar de una forma distinta del paisaje, de estar en contacto con otros viajeros y de moverte de una forma más respetuosa con el entorno.

Tren de Flam en Noruega

Desde el primer Interrail en los años 70 hasta la actual red de alta velocidad, recorrer Europa en tren ha sido siempre una forma especial de conocer sitios y sentir los viajes.

En este post os cuento 10 trayectos que, a lo largo de los años, me han llamado la atención. Son experiencias diferentes para disfrutar de estos lugares.

1. Los campos de tulipanes de Holanda desde el tren

Holanda es un país ideal para recorrer en tren. La red de ferrocarriles neerlandeses permite llegar en poco tiempo a cualquier lugar y puedes combinarlo con la bicicleta comprando un billete especial. Uno de los atractivos de este país son sus campos de tulipanes en primavera, infinitas manchas de color hasta donde se pierde la vista. Verlos pasar desde el tren forma parte, sin duda, de la experiencia de este viaje.

Tulipanes en Holanda

2. Sobre el mar: de Suecia a Dinamarca

Para moverse entre estos dos países escandinavos, puedes hacerlo en el tren que cruza el puente-túnel de Öresund. Además de las vías, cuenta con cuatro carriles de carretera por encima. Desde el tren se ve cómo el puente cruza el mar y luego se sumerge en él antes de llegar a Dinamarca. Una gran obra de ingeniería de unos 8 km inaugurado en el año 2000, que merece la pena conocer.

3. Tren panorámico en Suiza

Recorrer Suiza en tren es uno de los placeres de conocer este país. Te permite llegar a cualquier sitio y funcionan estupendamente. Además, varios trayectos cuentan con un tren panorámico, con grandes ventanales de cristal hasta el techo que permiten disfrutar de los paisajes espectaculares de este país. Si no te quieres perder ninguno, consigue el Swiss Travel Pass y podrás hacerlo con un billete único.

Tren panorámico en Suiza

4. Recorriendo Polonia como en otra época

Hace años viajé a Polonia y me encantaron lugares como Cracovia o Wroclav. Para moverme por el país utilicé el tren y fue toda una experiencia. Por aquel entonces, eran trenes bastante antiguos, con compartimentos de 6 personas y muy lentos. Fue como viajar un poco al pasado, aunque hoy en día los intercity son trenes modernos y cómodos y una estupenda opción para recorrer el país.

5. El tren de Flam en Noruega

Tiene fama merecida de ser uno de los viajes en tren más bonitos y por ello, muy turístico. El tren de Flam lleva desde esta localidad, a nivel del mar junto al fiordo de Sogn, hasta lo alto de la estación de montaña de Myrdal, a 867 metros. Los paisajes que se pueden ver son espectaculares y atraviesta hasta 20 túneles. La parada que hace en la Cascada de Kjosfossen es realmente increíble.

Tren de Flam Cascada de Kjosfossen

6. Junto al mar Cantábrico en el FEVE

Desde Ferrol a Bilbao, la red de trenes de vía estrecha, conocida como FEVE te permite visitar toda la costa cantábrica (también tiene trayectos por el interior hasta León). Los trenes de FEVE van a menudo cerca de la costa y tienen parada en muchos lugares, aunque su recorrido es para hacerlo sin prisas y disfrutando del viaje, pues van muy despacio.

7. Subir a la montaña en el tren cremallera en Austria

Uno de los trenes más curiosos en los que he viajado es el tren cremallera de Schafberg, en Austria. Para llegar a lo alto de esta montaña a 1.190 m, se toma en St. Wolfgang un empinado trenecito que recorre casi 6 km en unos 40 minutos. El paisaje es increíble y el tren va casi todo el tiempo por una sola vía muy estrecha y al borde del precipio, toda una experiencia.

Tren cremallera Schafberg Austria

8. Tren hotel a Lisboa

Aunque los trenes nocturnos suenan a otra época, para mí siempre han tenido mucho encanto. El tren hotel a Lisboa es uno de los que he tomado varias veces durante años. Viajar durante toda la noche, durmiendo con el traqueteo del tren que te va acunando, y llegar por la mañana temprano a la ciudad me parece una estupenda opción y además ahorrando una noche de hotel 😉

9. Atravesar los Alpes en tren: de Suiza a Italia

El recorrido en tren por el sur de Suiza y llegando hasta el Lago di Como es uno de los más bonitos que he hecho (en otros artículos, os hablo más sobre el sur de Suiza y el norte de Italia). El tramo llegando a Domodossola es especialmente llamativo. ¡No podrás dejar parar la cámara!

Alpes de Suiza a Italia

10. Amanecer en Normandía

Terminamos con un tren algo diferente. La región de Normandía, al norte de Francia, es una zona que merece mucho la pena visitar. Sin embargo, la red de trenes no llega a muchos sitios, donde hay que optar por coche o autobús para desplazarse. Sin embargo, una de las vistas más mágicas desde un tren que recuerdo, fue este amanecer entre la niebla, saliendo de Caen hacia Mont Saint-Michel.

Amanecer desde el tren Normandía

¿Y tú? ¿Eres también de los que les gusta recorre el mundo en tren? ¿Qué viaje en tren nos recomendarías?

10 viajes en tren por Europa
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