Al sur de los Alpes, se encuentra el Cantón del Ticino o Tesino, una de las regiones helvéticas que forman la llamada Suiza italiana. Menos conocida que otras zonas como Zurich, Lucerna, o las altas cumbres alpinas, es una región realmente bonita y soprendente, diferente a la imagen más típica de Suiza. Aquí se unen los paisajes de lagos y montañas, con el sol y el buen clima; la puntualidad suiza, con la alegría de vivir del sur; la cultura suiza y la italiana.

Jardín en Lugano

La población del Ticino habla italiano, aunque con influencias también del francés y el alemán, las otras dos lenguas oficiales de Suiza (en realidad son cuatro en total, si contamos el retorrománico). No es de extrañar que la diversidad sea uno de los valores fundamentales suizos. En el Ticino no hay grandes ciudades (Lugano es la mayor, con algo más de 130.000 habitantes). Gracias a su suave clima subtropical y su ambiente tranquilo, en verano atrae el turismo y no defrauda a quien lo visita.

Centro histórico de Bellinzona

Cómo llegar

Si llegamos en avión, el aeropuerto de Lugano está conectado con varios países (en el caso de España, hay vuelos directos desde Madrid, Málaga, Barcelona o Valencia). También se puede llegar en tren desde otras partes de Suiza o desde Milán. Yo lo hice en tren desde Vevey (junto al Lago Leman, al oeste de Suiza) hasta Locarno, y es un trayecto realmente precioso entre montañas.

Lago de Lugano

Si viajas por carretera, ten en cuenta que para circular por las autopistas suizas es obligatorio adquirir una pegatina (tasa anual) que se coloca en el parabrisas. Además, para moverte por el Lago de Lugano y el Lago Maggiore, podrás utilizar numerosas líneas de navegación. También hay lugares más aislados o de montaña, a los que llegar en funicular.

Barco en el Lago Maggiore

Los imprescindibles del Ticino

Nuestra primera parada es Locarno, junto a la orilla septentrional del Lago Maggiore (en otro artículo os hablaré de la parte italiana del Lago Maggiore y otros lagos del norte de Italia). Esta ciudad, con 2.300 horas de sol anuales, sus palmeras y limoneros, transmite un ambiente mediterráneo.

Piazza Grande Locarno

El corazón del casco antiguo es la Piazza Grande, donde confluyen las pequeñas calles del centro. Además, es conocida gracias al festival de cine que se celebra todos los años ahí. Cerca se encuentra el Castillo Visconteo, del siglo XII, del que se conserva cerca del 20% en su estado original.

Castillo Locarno

Subiendo desde el centro de Locarno en funicular (más recomendable que el coche), se llega en 10 minutos a Orselina. Allí encontramos la iglesia de peregrinación Madonna del Sasso. Este templo se construyó con motivo de la aparición de la Virgen y es una de las vistas más turísticas y espectaculares, con una panorámica increíble de la ciudad, el lago y las montañas.

Madonna del Sasso Locarno

A pocos minutos de Locarno se encuentra Ascona, una localidad con mucho encanto, también al borde del Lago Maggiore, donde dar un agradable paseo y descansar en los cafés con terraza es un auténtico placer. Se encuentra a 196 m sobre el mar, y es el punto de menor altitud de Suiza.

Ascona

Por el casco antiguo o Borgo, podemos callejear y visitar la Basílica San Pietro e Paolo, con su característico campanario. En verano, muchos turistas acuden también atraídos por los deportes acuáticos y de naturaleza, y por su conocido festival de jazz.

Campanario Ascona

Desde Ascona podemos tomar un barco por el lago hasta las Islas de Brissago y más concretamente a la ‘Isola Grande’ para visitar el Jardín Botánico con unas 1.700 especies de plantas, entre ellas subtropicales de todos los contienentes.

Jardín Botánico Isola Grande Brissago

Hacia el interior, nos dirigimos ahora a Bellinzona, la capital del Cantón. Situada en un punto estratégico de acceso a varios puertos de montaña. De tradición medieval y cultura lombarda, su imagen más conocida es la impresionante fortaleza, formada por tres de los castillos medievales mejor conservados de Suiza y Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Castillo Bellinzona y centro

Si embargo, ya los romanos establecieron aquí un fuerte, y durante su historia ha sido una ciudad muy disputada, hasta que en 1516 se incorporó a la Confederación Helvética. Sus plazas, callejones e iglesias también merecen una visita sosegada.

Bellinzona 1500

Nuestro último destino en el Ticino es Lugano, que combina su importancia como tercer centro financiero del país, con el ambiente de una pequeña ciudad tranquila y de ambiente mediterráneo. Junto al lago Lugano y rodeada por montañas, ofrece vistas estupendas.

Lugano

Cuenta con varios parques y jardines , como el Parco Civico y el Jardín Belvedere, donde podemos ver camelias, magnolias y numerosas plantas subtropicales. Por el centro, encontramos edificios históricos como el Ayuntamiento y una animada zona comercial. Lugano ofrece además gran variedad de espectáculos y es un referente para los visitantes interesados en el arte y la arquitectura.

Ayuntamiento Lugano

Recorrer el Ticino, ya sea con el transporte público suizo, que funciona a las mil maravillas, o en vehículo propio, es disfrutar a cada paso de los paisajes, la amabilidad de su gente, y una tranquilidad que invita al ‘dolcefareniente’. Ideal para una escapada de unos días y relajarnos de la vida acelerada y la rutina del día a día.

Centro Lugano

¿Te gustaría conocer el Ticino? Si es así, no dejes de preguntarme y estaré encantada de responder tus dudas.

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